domingo, 8 de noviembre de 2009

LA VIDA DEBIDA

“Todo arte y toda investigación científica, lo mismo que toda acción y elección parecen tender a algún bien; y por ello definieron con toda pulcritud el bien los que dijeron ser aquello a que todas las cosas aspiran”
Ética Nicomaquea

De esta forma inicia Aristóteles la Ética Nicomaquea que recibe el nombre en honor a su hijo Nicomaco a quien llamó así por su abuelo. Nacido el 384 antes de Cristo en Estagira, Macedonia. A la edad de 20 años y tras la muerte de su padre viajo hasta Atenas, Grecia; donde ingreso a la academia de Platón, de la cual sale 20 años después tras la muerte de su maestro, es llamado el 343 antes de cristo como mentor de Alejandro Magno. Años después Aristóteles empieza su camino de sabiduría en las letras y abre su propia escuela llamada “El Liceo”. A la muerte de Alejandro Magno, entra en furor el partido nacionalista de Demóstenes, provocando su huida por la persecución afrontada en contra de Aristóteles, este por no querer que su escuela (“El Liceo”) sufriese el mismo acoso que su personaje, se marcha a la isla de Calcis buscando refugio, donde espera su muerte el 322 antes de Cristo. Entre sus obras más importantes se encuentras, el Órganon, los catorce volúmenes de Metafísica, Tratados de Ética y Política, entre los que se encuentra la obra que nos concierne.

En estos sus escritos más notorios acertamos a la Ética Nicomaquea, que es para el caso la que nos toca en esta oportunidad. Recorreremos todos los campos que pueda adoptar el hombre desde el bien, la justicia y la felicidad, hasta las virtudes, fortalezas y templanzas que prospectan al ser humano en un acto de sabiduría práctica que posteriormente será llamada Phronesís.

Como hablar de tantos conceptos sin referirnos al principal de todos estos como lo es el que en particular distingue a los humanos del resto de animales. Pues siendo el caso nos tendremos que referir al alma que a su vez tiene dos tipos: La vegetativa o irracional, que es la que poseen los animales distintos a los seres humanos, esta es meramente sensitiva y responde a un impulso sin antes haber una previa deliberación acerca de la acción, así como también no se encarga sino del sostenimiento del animal en sus acciones instintivas, sin preocuparle más que de su propio bien. El alma Racional que es con la que fueron dotados los hombres, es un alma la cual si prevé los actos, analizando el entorno y teniendo presente la teoría para poder poner en practica lo que fue mejor para la situación o acción vivida.

El alma racional, tiene por el hecho del análisis dos partes, a cada una de las cuales le concierne la teoría o la práctica, la calculadora es aquella parte que se encarga de desenvolver al individuo de forma correcta en el diario vivir y la científica es aquella que se preocupa y encarga de las ciencias y la teoría, como la matemática, la lógica, la astrología, etc. Por todo lo anterior podemos decir que es el ser virtuoso todo aquel que posea un alma racional y sepa manejar de recta forma ambas posiciones del alma, tanto la calculadora como la científica.

Siendo el alma un poder tan grande confinado dentro de cada ser virtuoso debe haber siempre por encima algo que le gobierne y defina los parámetros en sus primeros pasos por este mundo, y a esto le acontece La Ciencia Política, que es la encargada de gobernar el alma en los primeros pasos de su formación, delimitando el tipo y profundidad del estudio que deba tener el individuo para su correcto desarrollo, en un estadio más maduro del sujeto.

Por lo que el fin último y verdadero tras la ciencia política no es solo la forja del alma a través de la educación y el conocimiento de sí mismo, sino la felicidad como llamarían algunos a la Eudaimonia, pues es solo por medio de esta que se puede llegar a un bien, tanto del individuo como de todos aquellos que le rodean sin excepción alguna. Por lo que La Ciencia Política es útil para todos aquellos que ordenan los deseos por la razón.

Lo más prudente para el caso sería afirmar que: el ser virtuoso es todo aquel que guía por la razón todos sus deseos y que a su vez, su razón está gobernada por la -ciencia política en los primeros años de su vida. Pero donde queda la razón cuando tiene suficiente edad para actuar de acuerdo con lo que se manda a si misma, en este punto es cuando se debe aclarar que Aristóteles plantea por así decirlo un primeriza estructura a la que responden los seres virtuosos en búsqueda de la Eudaimonia. Esta es la estructura de las acciones, a la cual da pie un primer deseo que mueve al hombre.

La voluntad es la base de las acciones del hombre pues sin esta no se vería motivado a nada ni por nada, entonces es esta la que abre los ojos del ser virtuoso sin conocer limites más acá de lo humanamente posible, esta voluntad que motiva en Aristóteles recibe el nombre de Boulesis. Si el hombre se quedase en el deseo no llegaría a ningún fin, es por esto que el siguiente paso es la Eubolia donde recae toda la carga ética y moral, donde el Ortho Logos es quien se encarga ya de controlar la razón para que proceda siempre de la forma más apropiada y correcta para el caso, siendo en este punto de la estructura de decisión humana en donde se decide si se debe continuar o no con la acción y además donde se decide uno de los aspectos más importantes de las acciones, el Kairos, que es el momento oportuno en el que se debe hacer cada cosa es lo que decide cuándo debe ser, y por qué no antes, ni después. Es en este paso, el Kairos, en donde se escudriña el momento en que se tiene y debe realizar la acción para que se desenvuelva en el medio de la mejor forma posible, sin perjudicar ni a los pare ni al sujeto mismo.

La Boulasis, es el paso que seguiría la estructura de la acción Aristotélica, en donde se indaga acerca de todos los posibles medios por los cuales se podría realizar la acción, es acá donde se despliega todo el posible abanico de caminos que pudiese tomar el sujeto, pero como se mencionó anteriormente, este paso no sería nada sin que se escogiese uno de esos caminos para ya aventurarse en el complejo o sencillo desarrollo de las acciones, este paso es la Procinesis. Ya tras completar estos puntos a seguir, solo queda el fin que la acción y lo que se recibe a cambio que es la Eudaimonia ya explicada anteriormente.

Es menester aclarar que todos los procesos mencionados anteriormente son de carácter radical y profundamente subjetivos, pues estos van inherentemente ligados a el sujeto que los desarrolla, por lo que se debe aclarar que estos procesos son inestables en todas las formas posibles, y deben de abordarse con toda la cautela y precaución que amerite el caso especifico.

Retomando nuevamente al ser virtuoso como objeto de estudio del presente, tendremos que decir que este al contar con un alma racional debe cargar con todo lo que le acontece a esta, que son Pasiones, Potencias y Hábitos. El alma y las Pasiones, en estas residen todos los placeres o dolores que puede sentir un ser virtuoso, o dicho de otra forma, es la parte del alma donde se establece el segmento de la sensibilidad, es acá donde se guarda el deseo, la cólera, el temor, la envidia, el odio, la piedad y todos los sentimientos que no necesiten más que de un pequeño impulso y no de análisis para poder coexistir con el individuo, por lo que no se juzga al individuo por la aparición de estas, pues es completamente normal que estas comparta con la humanidad.

Del alma y las Potencias, son estas últimas las facultades que requieren de un análisis racional por parte del Ortho Logos del ser virtuoso, pues es este segmento del alma, el encargado de ayudarnos a superar las acciones, relajándonos y concientizándonos de cómo debe ser una primera respuesta a determinada acción que acongoja al sujeto que la debe poner en práctica, es esta la encargada en un principio de evitar que el ser virtuoso caiga en el exceso o el defecto. Del alma y el Hábito, esta es la forma expresiva final del ser virtuoso, pues es gracias al Hábito que sabe como desarrollarse equilibradamente en el entorno que lo rodea. En esta parte del alma es donde nos diferenciamos los malos de los buenos, luego es acá donde se conduce el ser hacia el exceso o el defecto en las acciones de la vida práctica.

El ser virtuoso es aquel que tiene un alma racional y la sabe desempeñar en su realidad de la mejor forma posible, buscando siempre el bien para él y su polis o el resto de ciudadanos; el alma es aquella que contiene las Pasiones, Potencias y Hábitos, que llevan al hombre a actuar de determinada manera, ya sea buena o mala, pero más exactamente son los hábitos los que llevan al hombre a tomar un determinado papel en la sociedad. Dicho lo anterior, el ser virtuoso es todo aquel ¬
que tenga unos correctos Hábitos de vida y que a su vez sepa manejar el resto de sentimientos que acontecen al alma humana, que no son por ninguna razón despreciables, pues hacen parte de nuestra naturaleza y por ende de nosotros mismos.

Todo esto, para afirmar que el ser virtuoso también se lo puede encontrar de varias formas, las cuales a su vez se complementan, desde la teoría hasta la práctica. La Dianoetica o intelectuales, que son talentos teóricos que nacen con el individuo, pero como todo, hay que seguir cultivándolos y desarrollándolos para que estos se puedan mejorar y no por lo contrario desmejorar con el tiempo en el que han estado en desuso, a esta virtud compete la parte científica del alma, que es la encargada de cómo ya dijimos antes, la matemática, la lógica, la astronomía, etc. o sea de todas las sabidurías inmutables, eternas e imperecederas del mundo.
A la virtud Ética, pertenece el carácter, que se adquiere por medio de la práctica de la vida en sociedad, o sea de las costumbres, como es la virtud que se refleja en la práctica a esta es a la que corresponde el Hábito, pues acá donde el ser debe comportase en búsqueda del bien para su correcto desarrollo; como en la virtud Dianoetica, a la virtud Ética también le corresponde una parte del alma, esta es la parte calculadora del alma, es acá donde recae todo el peso de la Phronesís, pues en todo momento el alma calculadora es a la que éticamente le compete el punto medio de todas las acciones, para no caer en defecto o en exceso, además de que es la encargada de que todas las acciones del ser tengan siempre un fin virtuoso o sea que dicho fin corresponda a la Eudaimonia.

Toda acción de cualquier ser virtuoso tiene como fin un algo, pero dicho fin fuese cual fuese, solo se puede llegar a realizar si es obra de un pensamiento dirigido, o sea de un pensamiento productivo, pues realizo dicho fin, sin olvidar claro que cualquier fin debe ser bueno tanto para el individuo como para todo los que lo rodean, entonces este pensamiento dirigido debe tener toda una estructura de acción, como la que explicamos anteriormente, solo que en este caso no se empieza por el deseo, pues esta implícito dentro del pensamiento vago o no productivo ni dirigido; en esta estructura se empieza por el pensamiento como tal y se continua desde el Ortho Logos igual que la estructura de acción simple explicada anteriormente. Aplicando lo anterior diríamos que la estructura del pensamiento dirigido es la siguiente: Pensamiento vago o no productivo, Eubolia, Boulesis, Procinesis y como fin ya esta la acción y la Eudaimonia.

La prudencia, es esta la que unifica las virtudes Éticas y Dianoeticas, aplicándolas en donde más se deben aplicar, al mundo; es gracias a la prudencia que el ser virtuoso puede mejorar en sí mismo, debido a la experiencia, pero también como aplica la teoría y la experiencia de otros en el desarrollo de si mismo. Prudente es aquel que sabe como comportase dependiendo del estado del entorno en que se encuentre, siendo así un aula de clase, un recinto para concentrarse en la educación y conocimiento de si mismo, y un campo de atletismo un sitio para el deporte y la expresión de las capacidades físicas de los más aptos para los hechos.

Entonces prudente es todo aquel que aplica la Phronesís de la mejor manera posible, siendo esta última la encargada de ayudar al ser virtuoso a distinguir entre el bien y el mal, al mismo tiempo que le ayuda a conocer los mejores medios para poder llegar a determinado fin. Por lo que deberíamos afirmar la Phronesís, es el correcto desarrollo del individuo en la vida práctica, fundamentado desde la experiencia y el conocimiento de sí mismo, como también desde las teorías que lo acercan de igual modo al mundo de lo cotidiano.

Entonces como se llega a ser un Phronimos o como se adquiere la Phronesís, esta solo se adquiere por un correcto balance general de la vida, además de un conocimiento absoluto de si mismo que le indique al ser virtuoso que desde el Habito se guía, como continuar con el desarrollo de las acciones encaminadas en el bien de si mismo y sus pares; tomando como referencia la experiencia y la educación en la cual se forjó su alma gracias a la ciencia política en un principio.

La adquisición de la Phronesís va de la mano con la fragua del carácter y el intelecto, pues son estos dos últimos los que rigen al fin de cuentas todas las virtudes del íntegro más allá del Hábito. Esta solo se logra con la práctica, el error y la suposición basada en los dos anteriores; aunque seria indecoroso dejar de lado el estudio del comportamiento de la sociedad, que se puede vivenciar desde la observación y análisis como también desde los libros. Cabe mencionar que en cualquier caso que se aplique para la consecución de la Phronesís siempre como recurso obligatorio en el proceso está la experimentación y personalización del asunto, siendo estas últimas las verdaderas incursoras del virtuoso en la sociedad.
Toda acción realizada por un virtuoso tiene una previa aplicación del Ortho Logos para dar paso a la realización. Dependiendo de cómo actúa determinado individuo, se crean o transforman los Hábitos haciendo a las acciones las responsables de los mismos; siendo las acciones responsables de los Hábitos y estos del ser virtuoso, entonces las acciones también son responsables del ser virtuoso, por lo que son de carácter radicalmente subjetivo e inestable, tal como lo es el pensamiento de la persona, por lo que una acción puede ser malograda por el exceso o por el defecto, siempre variando según el individuo, aunque estas tienen una justa medida que es el término medio de las acciones, donde se balancea el exceso y el defecto para encontrar una posición conveniente y eficaz para la búsqueda de Eudaimonia del ser virtuoso.
Las acciones siempre deben tener un momento oportuno de ejecución, en el cual se pueda expresar y actuar sobre dicha acción de la forma más conveniente, este momento se llama Kairos, y se estable en la Eubolia.
El Phronimos o el que tiene la virtud de la Phronesís es aquel que goza de la prudencia, se conoce a si mismo y por ende su punto medio y además tiene un correcto desarrollo de las acciones siempre en búsqueda del bien para él y para los demás. El ser humano es: lo que hace y como se comporta, sería una buena definición de lo que es, entonces el ser virtuoso que posee la Phronesís hace las cosas de una manera oportuna siempre con un fin benefactor para todos, y se comporta de la manera mas prudente y oportuna que se pueda.
¬Entonces, el Phronimos es el que posee la virtud de la Phronesís y esta solo se consigue con la experiencia y la experimentación, aunque se puede ayudar un poco con el estudio de algunas teorías, pero en ningún caso, se puede tener el gozo de la Phronesís sin la experiencias; por lo que, la vida debida es la que se lleva desde la prudencia siempre analizando los actos propios y de los demás, encontrando un camino justo y recto para actuar, teniendo en cuenta lo más importante del virtuoso, que siempre actúa en pro de sí mismo y los demás. Según lo anterior el Phronimos debe ser un hombre de edad que tenga la experiencia y el conocimiento, acerca de la sociedad, siendo entonces este, el Phronimos un hombre sabio en el arte, que se vuelve con el pasar del tiempo, de vivir en sociedad.

1 comentario:

  1. Te felicito, mucho se aprende de este blog ademas con ese ojo analítico y tan personal impresionas a cualquiera.

    (K)(L)

    ResponderEliminar